lunes, 23 de julio de 2007

Riaño

Canto a mi tierra pequeña, tierra que me vio nacer
y aunque mi tierra no exista, yo la llevo aquí en mi ser
y aunque mi tierra no exista, yo la llevo aquí en mi ser.

Riaño, Riaño,
¡Lanza tus penas al viento,
que escuche el lamento que quiebra tu voz!
deja que aquellos que un día forjaron tu ruina,
contemplen su error.

Llenas las sendas de ruido,
buscando el olvido, inician su marcha.
Atrás quedan los recuerdos
y los tiempos bellos, lejanos sin alba.

Quedan casas destrozadas,
arboles tronchados, desechos, sin ramas.
Ahí es donde en otros tiempos
jugaron los niños, hoy ya no son nada.

¡Lanza tus penas al viento,
que escuche el lamento que quiebra tu voz!
deja que aquellos que un día forjaron tu ruina,
contemplen su error.

Riaño, Riaño, lanza tus penas al viento
que escuche el lamento que quiebra tu voz
deja que aquellos que un día forjaron tu ruina,
contemplen su error.

Alguien quiso que murieras
para que otras tierras bebieran tus aguas.
Arrasaron tus praderas
sin mirar siquiera que tu protestabas.

Nadie escuchaba tus quejas,
quisieron callarte con falsas palabras.
Pero tu sangre, Riaño, corre por tus venas
y tú no te callas.

¡Lanza tus penas al viento,
que escuche el lamento que quiebra tu voz!
deja que aquellos que un día forjaron tu ruina
contemplen su error.

Riaño, Riaño,
¡Lanza tus penas al viento,
que escuche el lamento que quiebra tu voz!
deja que aquellos que un día forjaron tu ruina,
contemplen su error.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta

Roberto Perez dijo...

Preciosa!!no la habia oido nunca y llegue a ella por casualidad, me encantó.